El pequeño niño caminaba junto a su madre por las empedradas calles de la capital, en la mente de la joven madre corrían mil ideas y preocupaciones, desde el día que perdió a su esposo, la vida se le puso cuesta arriba, pero la valentía hizo que Narcisa supiera como enfrentar los obstáculos de la vida, y día a día agradecía al Dios Todo poderoso por haberle enviado a ese pequeño ser que hoy es su consuelo y felicidad. El sol de medio día de la capital caía perpendicular sobre las cabezas de las personas haciendo que el calor sea intenso y sofocante, el tráfico típico de medio día era muy intenso, no faltaban los impacientes que hacían sonar sus bocinas, creyendo que esto les haría ir más rápido por el pesado trafico vehicular, la mañana había pasado muy rápido y para Narcisa se le hacía tarde para llegar a la cita que tenía para ver se obtiene un trabajo para poder solventar las necesidades de ella y de su hijo, el pequeño David.
En la esquina hubo mucha aglomeración de gente lo que fue aprovechado por un delincuente para proceder a arrebatarle la cartera que cargaba Narcisa, impávida y desorientaba se quedo Narcisa, pero la gente que estuvo junto a ella dio la alarma de lo que había sucedido, por lo que un policía que se encontraba de servicio en el sector se percató del hecho y sin vacilar emprendió la captura del malhechor.
Parecía que el ladrón estaba drogado, su carrera para fugar era indescriptible, no había obstáculos que impidan su huida, pero no contaba con que el joven policía estaba preparado para hacer frente a estos trajines que le pone su trabajo diario, la persecución duró algunos minutos, la gente en las calles solamente se limitaba a observar la escena, nadie se atrevía a intervenir en este acto, hasta que finalmente triunfó el bueno logrando la inmovilización del audaz delincuente, quien no comprendía como un policía joven equipado con su casco, un pesado chaleco antibalas, equipo como tolete, gas, etc y un uniforme impecable, lograra alcanzarlo, de no ser por su situación hasta debería aplaudirle por su actuación. Luego del procedimiento respectivo el joven policía recuperó la pequeña cartera de Narcisa, llamo a la CRP y procedió a entregar al delincuente para que sea trasladado hasta el CDP y con la cartera regresó hasta el lugar donde la joven madre atemorizada lloraba abrazada de su pequeño hijo que hacia coro de llanto con su madre, más por el susto que por comprender el hecho que había ocurrido. El joven policía ayudo muy atentamente a Narcisa y a su hijo, con unas suaves palabras busco consolar y tranquilizar a Narcisa y al pequeño, procediendo a entregarle la cartera, este acto impactó profundamente en la mente del pequeño Ese día para el pequeño David quedo marcado, en su tierna edad se dio cuenta que un héroe había aparecido y les había salvado de los tentáculos de la delincuencia, superman le queda corto, que hombre araña, he-man era una ameba al lado de este policía que en el momento oportuno actuó y ayudo a que mama no perdiera su cartera y que gracias a la acción de ese valiente podemos comer el día de hoy. Una profunda admiración por los policías se prendió desde ese día en David. Narcisa agradeció el gesto realizado por el joven policía se incorporó y tomo de la mano al pequeño David, con una sonrisa leve, se despidió del agente, David conforme se alejaba del brazo de su madre no dejaba de mirar a su héroe hasta que al doblar la esquina se perdió del alcance de sus ojos.
David es un niño de 6 años de edad, esta en segundo año de básica en un colegio fiscal de la capital, desde muy tierna edad perdió a su padre, por lo que su joven madre cargo con toda la responsabilidad. Pasado el susto el pequeño David Junto a su madre regresaron, hasta su humilde morada, un departamento pequeño ubicado en el sector de San Juan, el reloj marcaba ya las 19h45 minutos cuando luego de un agotador día de actividades Narcisa se aprestaba a preparar la cena para ella y el pequeño David, instantes en que este le manifiesta a su madre ¡MAMA YO QUIERO SER POLICÍA!., esta frase fue más dura que una daga clavada en el corazón, los ojos de Narcisa rápidamente se llenaron de lágrimas, y con una tajante voz le respondió, que estas diciendo, te has vuelto loco, eso no es para ti.
La respuesta de la madre del pequeño David hizo que éste se resintiera con su ella y adoptara una actitud, pese a su corta edad, de tristeza y desconsuelo. Pero Narcisa comprendiendo que había sido tajante y ruda en su aseveración acarició tiernamente a su hijo y con mucho cariño le explico que todavía era muy pequeño para decidir lo que quiere ser en la vida, lo que de alguna manera consoló a David. Desde aquel día, David sintió, que conforme iba pasando el tiempo, sus ganas de ser policía iban creciendo, le gustaba comprar juguetes policiales como auto patrullas, motos, uniformes, etc.; saludaba muy atentamente a todo policía que encontraba en la calle, le gustaba pasar y muchas veces ingresar a los cuarteles policiales. Un día mientras regresaba a su casa luego de clases, un patrullero, en el que iba un oficial el señor Sbte. Purucajas, que ya era su amigo, le llevo hasta su casa, pues David ya se había hecho amigo de muchos policías cuando estos realizaban patrullajes por su escuela, y uno de estos era el señor jefe de patrulla de esta unidad, cuando llegaron a la casa David pidió que se hiciera sonar la sirena, esto para impresionar a sus vecinos y especialmente a su madre, al escuchar al sirena, al madre de David salió de su casa y observo como el pequeño colocado la gorra del oficial se sentía un gran policía, a la vez que le emocionaba ver así a su hijo, paralelamente le llenaba de mucha tristeza, pues no quería que su hijo se haga policía y no sabía como sacarle la idea
Pasó el tiempo y la vocación de ser policía de David iba creciendo más y más, pese a que su madre trataba de en todo momento de quitarle esa idea, hasta que se gradúo de bachiller y cuando tenía que escoger la profesión que deseaba seguir, es así que un día David ya hecho todo un hombre, le dijo a su madre, mamita he decidido quiero hacer los papeles para ingresar a la Policía Nacional, ya me he graduado y ahora me toca decidir, la madre volvió a sentir como que una daga se clavara en el corazón y le manifestó a su hijo, pero hijo yo quiero para ti lo mejor, debes estudiar en la universidad una profesión como de ser médico, arquitecto, etc. Algo con lo cual tu llegues a ser algo, a lo que David le manifestó: Madre yo durante estos años he tenido la oportunidad de conocer muy de cerca de los policías y me dado cuenta que esta es una de las profesiones que le permite a una persona ser útil a la sociedad, conlleva el deber ineludible de en todo momento servir de manera desinteresada a nuestro prójimo, veo en la policía a la profesión más digna que existe, yo quisiera saber mamita porque durante toda mi vida te has empeñado en apartarme de mis decisiones de ser policía, cada vez que yo te mencionaba que quería ser policía tu te oponías,me recriminabas y muchas veces llorabas, reaccionó la madre y dijo mi querido hijo quiero contarte una historia que dejo marcada mi vida y por la que, yo me opongo y desearía que no te hagas policía, por favor toma a siento, Narcisa le preparó un café y empezó a contarle la siguiente historia:
La madre tomo su taza de café, se acomodó en el sillón. miro muy tiernamente a su hijo hoy ya convertido en un hombre, le sonrió y le empezó a narrar esta historia: desde aquel día, no se si recuerdes, tu eras muy pequeño, de 4 o 5 años, cuando un policía nos ayudo en un robo, y tu te quedaste impresionado y te metiste en la cabeza la idea de que querías ser policía, yo por evitar a toda costa que lo seas, no te he dicho la verdad, cuando tu me preguntabas por tu padre, yo siempre te decía que el se fue al exterior en busca de mejores días para todos, pero que lamentablemente falleció, quiero pedirte perdón por esa gran mentira, lo que pasa, que mi desesperación por evitar lo que indefectiblemente esta pasando hizo que yo inventara toda esa historia a cerca de tu padre, el joven David se quedó atónito, no sabía que decir y antes que intente hablar, la madre le increpó nuevamente, no quiero que me regañes, no quiero que pienses que lo hice porque hubo algo malo de tu padre, simplemente todo lo hice porque no quiero que seas policía.
Pero mamá porque ese empeño tuyo de que yo no sea policía, le dijo David a su madre en un tono un poco molesto, continuo la madre diciendo, yo te quiero mucho más que a mi vida, tu has sido todo lo que tengo y no quiero perderte, como perdí a tu padre, te voy a contar la verdadera circunstancia de como murió tu padre.
Cuando yo era muy joven, tendría unos 16 o 17 años conocí a tu padre que también era muy joven, creo de 21 o 22 años, luego de poco tiempo de enamorados nos casamos, producto de nuestro amor naciste tú, yo nunca pensé que iba a sufrir demasiado cuando el murió, esto nuca te lo he dicho, TU PADRE FUE POLICÍA, el cumplía con su deber a cabalidad, era implacable con los infractores de la ley, pese a su poco tiempo de graduado era muy respetado tanto internamente como por la gente civil, era un ejemplo para sus compañeros y para la sociedad, prestaba sus servicios en GOM, de la Unidad Centro Occidente de Quito, su horario era muy sacrificado, sin embargo luego del exigente trabajo que cumplía patrullando la ciudad desde 06h00 hasta las 19h00 llegaba muy cariñoso a la casa y nos brindaba todo su amor tanto a mí como a ti, un día como de costumbre salió a las 05h00, se despidió muy cariñosamente, te dio un beso mientras tu dormías y se dirigió al antiguo Regimiento Quito a cumplir con su trabajo. David noto que los ojos de su madre se inundaron de lágrimas y que su voz se iba quebrando poco a poco. a eso de las 09h00 de ese fatídico día, continuo la madre, tocaron la puerta por lo que salí a ver constatando que era un compañero de tu padre el que había tocado, pude observar en su cara, en su expresión que algo malo había pasado, por lo que rápidamente le pregunte sobre el motivo de su visita, a lo que el manifestó......
Narcisa, siento mucho ser el portador de una mala noticia, en ese instante, narraba la madre, sentía una gran desesperación, por lo que casi gritando le solicité que me dijera lo que pasa, acto seguido el compañero de tu padre me dijo en estas palabras, "Narcisa a tu esposo esta muerto", por lo que sentí que las fuerza me abandonaron poco a poco, la vista se me nublo y un grito muy agudo salió de mi garganta, no pude contener la desesperación y parecía que el mundo se me había terminado. En el velorio la desesperación y la angustia hacía que cada vez la histeria se apoderara de mí, no tenia oídos para escuchar los comentarios y los pesares que me daban las personas, asistieron muchas personas, creo que hasta el ministro de gobierno de ese entonces estuvo, sin embargo por mi situación, no estuve muy lúcida para tomar en cuenta que personas estuvieron. En el cementerio, el toque del silencio entonado el momento que Iba a ser enterrado, hizo que mi corazón y mi mente desearan muy ansiosamente estar en el mismo ataúd de tu padre. Todo esto fue un golpe extremadamente duro que me llevó mucho tiempo para reponerme. Tu padre fue un héroe, murió cumpliendo su deber, muchas veces me decía que se formó como policía para enfrentar a la delincuencia, cada día que salía a trabajar te dejaba su bendición, como lo hizo en el último día de su vida.
Entiendes la razón por la que me opuesto rotundamente a que seas policía, no quiero que me vuelva a pasar, no resistiría otra vez el dolor tan intenso de perder al ser más quiero, por eso hijo por favor NO QUIERO QUE SEAS POLICÍA.